viernes, 15 de diciembre de 2017

HILDEGAR VON BINGEN Bebida para integración del Fuego Igneo del 15 al 31 de Diciembre 2017


POCION DADA POR HILDEGARDE VON BINGEN PARA TOMARLA DEL 15 AL 31 DE DICIEMBRE.
Cette boisson est adaptée à la période du solstice et jusqu'à la fin de l'année pour permettre une plus grande facilité d'intégration et de digestion du Feu Igné
Absorber cette boisson de préférence le matin mais de toute façon avant le Zénith du soleil Cette potion prend la place de l'eau solarisée qui n'est plus nécessaire
Potion :
- ½ verre de jus de pomme de préférence le plus acide possible (ex : grany) mais toute pomme pourra être acceptable. - ½ verre d'eau - 1 pincée de galanga - 1 pincée de noix de Muscade - 1 pincée de coriandre.


BEBIDA
Esta bebida está adaptada al período del solsticio y hasta el fin del año para permitir una mas grande facilidad de integración y de digestión del Fuego Ígneo. 
Tomar esta bebida de preferencia en la mañana, pero de toda forma antes del Zenit del Sol.  Esta poción toma el lugar del agua solarizada que ya no es necesaria.
½ vaso de jugo de manzana, de preferencia el más ácido posible (por ejemplo las grany) pero cualquier jugo de manzana estará bien.
½ vaso de agua.
1 pisca de galangal
1 pizca de nuez moscada
1 pisca de coriander. (cilantro)



DRINK
This drink is adapted to the period of the solstice and until the end of the year to allow a greater ease of integration and digestion of Igneous Fire.
Absorb this drink preferably in the morning but anyway before the zenith of the sun. This potion takes the place of the Solarised water that is no longer needed

½ glass of preferably the most acidic apple juice possible (e.g. Grany) but any Apple juice may be acceptable. –
½ glass of water-
1 pinch of galangal-
1 pinch of nutmeg-
1 pinch of coriander


Rafael and Uriel Audios

jueves, 14 de diciembre de 2017

La Flama Violeta de la Transmutación

La Flama Violeta de la Transmutación
  a Través de Ronna Herman www.ronnastar.com
Mayo 2011
Traducción: Odilia Rivera

Mayo 2011 Queridos, si están dispuestos, cada noche antes de que se duerman, vayan dentro de su Pirámide de Luz personal. Fusiónense con vuestra Réplica Etérica, la cual contiene las frecuencias vibratorias del siguiente nivel de su Ser Superior. Invoquen a la Flama Violeta y digan a sí mismos:

Yo, por la presente LIBERO CAUSA, NUCLEO, REGISTRO Y MEMORIA DE TODA LA ENERGIA DISCORDANTE QUE HE CREADO, PASADA, PRESENTE Y FUTURA, EN ESTA O EN OTRA REALIDAD. QUE ASI SEA, Y ASI ES.

Vean a la Flama Violeta encenderse bajo sus pies, envolviéndolos si están acostados. Imaginen la Flama Violeta bañándolos en su Luz transformadora en cada parte de su forma corporal hasta el interior.

Entonces, a través de su Intención, a través de la Respiración del Infinito, envíen la Flama Violeta dentro de las cuevas cristalinas dentro de la Tierra, las cuales contienen las Flamas Violetas Eternas. Vean este fuego sagrado diseminándose a través de los laberintos que rodean a la Tierra y, finalmente hacia el corazón núcleo de la Tierra.

Cuando invoquen la Flama Violeta, esta enviará desde arriba un rayo dentro de su campo de fuerza y este encenderá bajo sus pies, mientras crea un remolino de luz viviente alrededor de ustedes.

Copyright   Ronna Herman    www.ronnastar.com

Diciembre 2017 ARCANGEL URIEL

URIEL
Diciembre 2017

Soy Uriel, Ángel de la Presencia y Arcángel del Retorno. Bien amados del Uno, antes de que mi canto resuene en vuestro corazón, instalémonos juntos en el silencio eterno de las profundidades y de la Verdad. En esta reversión, nos acogemos.

…Silencio…

Bien amado del Uno, vengo hoy a proponer mi Presencia en tu Presencia, en las profundidades y en el íntimo de lo que eres, y obro en ti para poner fin a las palabras y a los males, para permitirte reencontrar lo que siempre fuiste más allá de toda forma, como más allá de toda palabra. Vengo a despertar en ti el verbo de la Verdad, el que te hace pasar de lo superficial a lo profundo, de la Ilusión a la Verdad, llevándote, más allá de la forma como más allá del mundo, hasta tu morada de Eternidad, ahí donde ninguna palabra ni ninguna expresión puede faltar en el silencio y en la vacuidad. Vengo a suavizar y a facilitar la emergencia en este mundo de lo que eres más allá de la forma, dándote a probar la ligereza de la Verdad, así como la Felicidad nueva e inédita en el seno de este mundo.

Entonces, en nuestra Presencia Una, en este espacio donde mis palabras, más allá de su significado, sólo tienen una única función, la de tocar, más allá de toda palabra, el núcleo de tu eternidad, llevándote a deponer las armas de la lucha y el escudo que obstruye la Verdad. Este escudo de tu mental, de tus alegrías y de tus penas en este mundo, no puede rivalizar con la felicidad de la Libertad.

Entonces te invito, en este instante y a partir de ahora, en cada momento como en cada lugar, dondequiera que estés, en el corazón de la historia como fuera de toda historia, con el fin de proclamarte y declamarte lo inefable de la Felicidad y lo inefable de la Verdad, que ninguna verdad de este mundo podría aproximar ni siquiera revelar.

Entonces, he venido a proponerte acogerte en verdad, más allá de la forma como en toda forma, en este mundo como en todo mundo, y más allá incluso de los mundos más etéreos. Entonces reviértete, ahí donde no hay ningún momento ni ninguna distancia más eficaz que el instante presente, donde se revela, en el silencio de tu persona y en la vivificación de tu alma, la verdad del Espíritu, la que eres antes de cualquier forma.

He venido a invitarte, ahora que todo lo que tenía que ser cortado lo fue, a cicatrizar tus heridas y a secar tus lágrimas, reemplazándolas entonces por las cicatrices indelebles del Fuego del Amor y por las lágrimas de felicidad por finalmente haberte reencontrado.

He venido a invitarte a dejar de alimentar lo que es falso, con el fin de que nunca más experimentes el hambre ni la sed, con el fin de que ninguno de tus sentidos en este mundo pueda alterar los nuevos sentidos, los de tu eternidad. Ahí está tu coronamiento, ahí donde por fin tú mismo puedes decir, en tu íntimo: « Soy la Vía, soy la Verdad y soy la Vida », llevándote a constatar y a realizar que más allá de tu persona no hay ninguna otra persona, que más allá de tu historia están todas las historias, resolviéndose sin historia y sin miedo en el principio último de la Unidad y de la Verdad, ahí donde todo es canto, ahí donde todo es silencio, ritmando la conciencia libre de ver y de vivir lo que quiera, sin olvidar nunca lo que eres antes de la forma.

Vengo a sembrar y a informar lo íntimo de tu corazón, adornando de mi Presencia el regreso de Aquel que viene ahora como un ladrón por la noche, encantándote en el Espíritu de la Verdad y en la felicidad indefectible e incondicionada de esta ligereza y de esta belleza.

Entonces, estés donde estés, sea cual sea el momento en que me oigas o me leas, no olvides que más allá de lo aparentemente formal existe lo invisible, que en estos momentos se vuelve cada vez más visible para ti, permitiéndote entonces extraerte de la pesadilla, o del mal sueño, de la ilusión de este mundo, llevándote a liberarte de cualquier ley y de cualquier condicionamiento querido por este mundo o por ti mismo, porque ahí donde estás, en verdad, no hay nada que querer, no hay nada que desear, tampoco hay nada que demostrar, porque en este íntimo de tu corazón, sólo hay la Evidencia, sólo hay lo que es justo, ahí donde ninguna sombra puede ser detectada ni siquiera imaginada.

El Arcángel Mikaël, habiéndome pasado el testigo, me permite entonces alumbrar la habitación íntima del silencio, la habitación de tu eternidad, ahí donde vives, independientemente de la forma o de la experiencia que sea, la alegría de lo que nunca puede pasar y nunca puede morir. Entonces me dirijo a ti que renace de sus días y que renace de sus noches, en el seno de la luz de la Verdad.

No olvides que más allá de lo que oigas y más allá de lo que entiendas de mis palabras y de mi silencio, sobre todo está el fin de todas las palabras y el fin de la Ilusión. 


Acuérdate, no necesitas nada más, ni para llevar, ni para cargar, ni para eliminar, sólo reconocerte en la Verdad, ahí donde ninguna reivindicación del efímero puede alterarte o moverte, ahí donde el Fuego Ígneo te consume en el Amor inefable de Cristo, ahí donde sellas y te unes al juramento de la Verdad reencontrada, ahí donde nada puede ser quitado, ahí donde nada puede ser tomado porque todo ahí es don y todo ahí es Evidencia y Transparencia.

Entonces el Fuego Ígneo obra, consumiendo lo que no tiene lugar de ser en el seno de la Verdad y que no admite ninguna ausencia ni ninguna mentira, ahí donde sólo la Felicidad y el Amor son tu testigo, ahí donde la Felicidad y el Amor no son travestidos por ningún discurso, ahí donde las palabras no pueden alcanzarte, ahí donde sólo el silencio pone fin a las palabras.

Déjate revertirte con evidencia y con gracia, ahí donde verdaderamente te ves, más allá de los sentidos como más allá de la mirada, ahí donde tus ojos se abren, donde ninguna palabra puede cantar en este mundo la belleza de esta Verdad, y donde sólo el Coro de los Ángeles es el testigo, ahí donde la melodía de la Vida no puede acomodarse con ningún obstáculo ni con ningún marco. Entonces llámame como yo te llamo. Entonces respóndeme como yo te respondo, con la misma proximidad y la misma evidencia, ahí donde no hay ningún límite, ahí donde todos los imposibles son la permanencia.

Escucha y oye el Fuego Ígneo que crepita centelleando en tus oídos, golpeteando tu cuerpo con su efusión de Amor. Ahí, inmediatamente, sin esfuerzo y sin voluntad, se vive la reversión que te lleva de manera ineluctable de regreso a la Verdad, de regreso a la Evidencia, ahí donde ninguna interrogación puede nacer y donde ningún freno puede ser activado. Alcanza la ligereza anterior a toda densidad, alcanza la felicidad del Amor que eres, que no conoce ninguna contención ni ningún ornamento.

Entonces vengo a alimentar este fuego ardiente que te consume de Amor, despertándote de todo sueño como de todo deseo, porque en el íntimo de tu corazón, en este Corazón del Corazón, cuando canta el Coro de los Ángeles en tus oídos y cuando el Fuego Ígneo te consume, dándote a pasar en verdad del efímero al Eterno, ahí donde no hay ni pérdida ni duelo, ahí donde todo se resuelve por la Gracia y la Inteligencia de lo que eres...

En el ritmo de mis palabras, las palabras de tus pensamientos ya no pueden encontrar ningún agarre, la conciencia contenida en este cuerpo ya no puede adherirse al sentido de ser este cuerpo, al sentido de ser esta vida, y te permite descubrir, más allá de todo concepto y de toda idea, que sólo puedes ser la Vida en su entereza, ahí donde ninguna distancia puede existir y donde el tiempo ya no presenta ningún ultraje ni ninguna resistencia, porque todos los tiempos y todos los espacios están incluidos.

Entonces, en la escucha y en el entendimiento de lo que eres, por tu Presencia y mi Presencia unificadas, acogemos a los Ángeles y a su Coro, acompañando lo que desde el punto de vista de la persona nombras Resurrección y que, desde nuestro punto de vista ‒ el de la Eternidad ‒, en definitiva sólo es un reencuentro, una unión de libertad, una unión mística de todas las formas que has recorrido y todas las formas que recorren la totalidad de los mundos, de los universos como de los multiversos, ahí donde todo es Uno sin ninguna distinción y sin ninguna hesitación. Porque en la Felicidad no puede existir la menor incertidumbre ni el menor futuro, así puedes decir que todo está cumplido en cuanto el Espíritu de la Verdad es tu verdad más allá de todo travestismo, de todo traje y sobre todo de toda palabra, ahí donde no tienes nada que concebir, ahí donde no tienes nada que probar ni demostrar, ahí donde la evidencia de la Felicidad nunca puede desaparecer, poniendo fin a las sucesiones de alegrías y penas de este mundo que sólo conoce el duelo y la pérdida, de manera irremediable, donde sólo el recuerdo y la memoria de algún pasado que tampoco existe, te da a atarte y a encadenarte al marco de este mundo, al marco de la Ilusión.

Hoy, en este tiempo, sólo depende de ti el no atarte a nada más, el no creer poseer nada más, porque todo lo que es efímero y que posees al final te posee y te aliena todavía más. Estos tiempos se han cumplidos porque todo se ha cumplido. El tiempo de la Resurrección, de tu promesa, ahora está activo en ti, en cada uno de ti con la misma intensidad; sólo es función de la velocidad, que sólo es función de tu cantidad y de tu calidad de acogida de la Verdad que no conoces.

Reencontrando la inocencia del niño y tu espontaneidad, no hace falta ninguna otra muleta en estos tiempos tan precisos que se han abierto ante ti, hace algunos meses de tu tiempo terrestre. Te queda por escuchar y por oír lo que te dicen todas las formas en el seno de los mundos libres, que sea en el seno de los pueblos de la naturaleza de tu mundo como con cualquier Presencia manifestando la Libertad y la Felicidad, ahí donde ningún esfuerzo es necesario, ahí donde no hay nada que preservar, ahí donde ningún temor ni siquiera puede ser pensado.

Así es la magnificencia de la Felicidad, dándote entonces a perpetuar la gracia de este estado donde ninguna acción es necesaria. Dejando venir hasta ti la Vida, dejarás también venir hasta ti tu niño interior y podrás decir, tú también: « Dejad que vengan a mí los niños », sin ninguna distinción y sin ninguna preferencia, con la misma capacidad de acogida y de don, sin ninguna reticencia, de la manera más natural y más evidente.

He venido, por mi Presencia, a cicatrizar lo que el Arcángel Mikaël ha cortado en ti y, más allá de toda pena o de todo duelo, aunque no lo entiendas, esto fue necesario con el fin de que nunca más tengas que vivir y afrontar el duelo de algo o de alguien, porque todo está ahí y nada puede ser quitado.

Entonces se realiza la felicidad del reencuentro. Más allá incluso del proceso de disolución de tu conciencia efímera y más allá incluso de la emergencia de tu supraconciencia y de tu cuerpo de Eternidad, hay, en lo íntimo de tu corazón, la evidencia de lo que está ahí, y que sólo espera tu mirada y tu regreso en ti mismo, con el fin de demostrarte la evidencia de lo que eres, más allá de todo pensamiento, ahí donde todo está completo y ahí donde todo es perfecto.

Te invito pues a la perfección, no de tu vida sino a la perfección de la Vida, que no conoce nada de tu vida y que sin embargo es lo que eres, porque todo se ha cumplido y porque los tiempos han llegado, y porque incluso la idea de contar o de descontar no puede aparecer en ninguna fecha o en ninguna percepción, ahí donde estás tranquilo, ahí donde eres verdadero.

Entonces he venido a alumbrar este último paso para que éste se realice en la más grande de las dulzuras, y en la más grande de las evidencias. Sin embargo sigue con tu camino en este mundo tal y como la Vida lo organiza, porque ya no estás al mando de nada, si no es de lo que eres y que no es un control sino más bien un relajamiento, ahí donde la pregunta acerca de la confianza no tiene lugar de ser, ahí donde la pregunta acerca del bien y del mal no puede ser vivida ni siquiera pensada.

Entonces te invito a esas numerosas moradas que son todas las moradas de la Paz, las moradas de la Eternidad, esta morada que no es una casa ni un lugar cerrado sino que es simplemente la certeza de la Verdad que no necesita ninguna palabra, y que ya no necesita ninguna palabra en el seno de este cuerpo como en el seno de tus pensamientos.

Entonces sigue, de camino hacia el íntimo de tu corazón, ahí donde ya no necesitas ni referencias ni ninguna certeza exterior, ahí donde no hay más distancia, ni siquiera ningún objetivo, porque todo es percibido en el mismo lugar y en todos los tiempos.

Déjate transportar por estos transportes de Felicidad y de silencio, y de danza, ahí donde todo reside, ahí donde todo es posible, en total libertad, ahí donde ninguna ley puede reemplazar la ley del Amor, porque la ley del Amor, la ley del Uno, es la única ley donde todas las demás se vuelven superfluas e inútiles. Entonces te invito hoy, tú que no has vivido nada ni has percibido nada, como tú que vibras desde hace poco tiempo o desde hace tantos años, a dejar que se finalice por sí solo lo que has empezado hace algún tiempo o hace más tiempo.

Sigue estando presente de manera plena y entera a este mundo, si la presencia de la Luz no ha previsto otra cosa para ti, y no olvides que lo que vives no es nada más que la Vida reencontrada, poniendo fin a los males, poniendo fin a la muerte como a todo nacimiento, ahí donde los tormentos del tiempo no pueden imponerse, ahí donde ningún espacio puede ser encerrado, ahí donde ninguna duda puede subsistir.

Entonces la Vía, la Verdad y la Vida cantan en tu corazón el canto de la Libertad, como canta en tus oídos la felicidad de los Ángeles de la Fuente de Cristal desplegada, ahí donde no tienes nada que poseer, ahí donde no tienes nada que preservar.
Entonces, en este instante en que me oyes, déjate guiar hasta el Corazón de tu Corazón, porque en este lugar que se desvela y se vive, no existe ninguna reticencia ni ningún obstáculo a esta Felicidad, que es la primera manifestación anterior a tu forma emergiendo de la Fuente.

Deja obrar los Talleres de la Creación, deja obrar la Luz que esculpe tu eternidad reencontrada. Aquí mismo, en la Ilusión donde te despiertas, aquí mismo en lo falso de tu forma encuentras la Verdad, sin ningún esfuerzo, porque no tiene que ser buscada sino sólo ser realizada.

Dándote a ti mismo, recibes el don eterno de lo que siempre fuiste. A pesar de las apariencias y a pesar de los males, a pesar de los sueños ilusorios de este mundo, sueño dentro del sueño, que este sueño dentro del sueño sea el sueño espiritual de libertad, que este sueño dentro de este sueño sea simplemente la preocupación de mejorar y de bonificar lo que sea.

Recuerda que ahí donde nunca has nacido, no hay que hacer ningún esfuerzo, sólo está la ligereza del don, la ligereza de la Vida, ahí donde todas las vías son la Vía, ahí donde todas las verdades sólo pueden ser una única Verdad, la que fue nombrada « Absoluto ».

Estoy contigo porque yo soy tanto tú como tú mismo. No juzgues la forma porque ya no hay distancia ni velos que puedan engañarte o ilusionarte todavía más.

He venido también a mostrarte que ahí donde eres en verdad, no hay nada más que ver que la magnificencia del Amor y de la Felicidad, ahí donde nada puede estar sufriendo o faltando porque todo es evidente, porque todo es percibido más allá de la percepción, porque directamente vivido en la conciencia que ha reencontrado su fuente.

Así, reencontrando tu cielo en este mundo, este mundo sólo puede unirse a su cielo. Así que no te dejes abusar por ninguna historia, apariencia o palabra que sea, descansa en la Felicidad, porque hay aquí, en este íntimo de tu corazón, una densidad tal que no puede haber otra cosa que la vivencia de la ligereza, porque la densidad del Amor y de la Felicidad, sin mancha y sin sombra, es de una presencia tal  y de una evidencia tal, que ya no existe ninguna posibilidad de luchar, de oponerse o de restringir la Verdad, pienses lo que pienses, digas lo que digas, quieras lo que quieras, porque sabes que en este lugar, en este íntimo, en esta profundidad, en este Corazón del Corazón, no hay ningún sitio para lo que pasa, y están todos los sitios para lo que permanece para siempre y que permite todas tus formas y todas las dimensiones con la misma comodidad, con la misma facilidad, poniendo fin y permitiéndote olvidar todo lo que pertenecía al sueño en el seno de la Ilusión.

Tal y como lo vives en este mundo, todo allí es esfuerzo, incluso en la ligereza de tu corazón, porque todo allí es desgaste y todo allí es consumo, mientras que la consumación de Amor no puede consumir nada, porque, como Él dijo: « Encontrándote, nunca más tendrás sed ». Así es el Agua de Vida, el Agua de arriba que viene a fecundar y más que sembrar, viene directamente a poner al desnudo, sin ninguna gestación, a la Verdad.

Entonces deja que el Fuego Ígneo transforme tus Coronas en unas coronas de Gloria, deja que tus células de este cuerpo en el cual estás, crepiten y canten también el canto de la Libertad.

La Gracia de la Vida en su acción, viene a colmarte de gracias a partir del momento en que dejes de apegarte a la ilusión que sea, a partir del momento en que aceptes verte y oírte más allá de cualquier ruido de este mundo, como de cualquier concepto de este mundo, ahí donde estás solo y sin embargo no experimentas ninguna soledad porque todo ahí está incluido y todo ahí está presente, ahí donde el Impersonal toma todo el espacio y toda la facilidad porque es lo que eres. En verdad te digo, en verdad lo vives, sin ningún esfuerzo, sólo abriendo y acogiendo sin ninguna restricción ni ninguna condición la verdad de tu eternidad, en tu corazón donde no hay ningún sitio para lo que viene de la cabeza, porque hoy, por la gracia de la ascensión de la Tierra, tu corazón se une a tu cabeza con el fin de que la cabeza sólo sea un ejecutante de lo que te dicte tu corazón con evidencia y facilidad, ahí donde no hay necesidad ni de preguntas, ni de ninguna elección, ni de ninguna discusión posible.

Entonces el Fuego Ígneo, impulsado por Lord Metatron y amplificado por mi Presencia, revela su majestad que, te lo recuerdo, es Evidencia, porque nunca esta palabra, entre las palabras que te quedan, es tan próxima a lo que puede ser dicho y vivido, cambiándote por supuesto de los modos de funcionamiento en el seno de este mundo donde nada es adquirido, donde nada es evidente, y donde el don mismo es limitado por las contingencias de este mundo porque todo allí es depredación, porque todo allí es posesión, porque todo allí es seducción, porque todo allí sólo pasa antes de morir. Tú, no eres nada de todo esto. Haya sido lo que haya sido lo que nombras tu « pasado » en el seno de este mundo, sean cuales sean tus conocimientos de este mundo, no te son de ninguna utilidad ante la evidencia de lo que eres, porque, en este íntimo, no hay nada que travestir porque ahí todo es aparente y nada puede ser ocultado, exactamente a lo opuesto de este mundo donde todavía tus pies están puestos.

Recuerda que no hay ningún punto de comparación posible, ni ningún punto de apoyo en el seno de este mundo, que te permita explicarlo, que te permita disertar, y que simplemente te da a acoger lo que eres, esta Gracia y esta Felicidad.
Entonces el Fuego Ígneo progresa, abrasando las Estrellas de tu cabeza, abrasando las Puertas de tu cuerpo, desvelándote el cuerpo de Eternidad que percibes y en el cual empiezas a vivir. Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, o no sientas, esto está ahí.

Así la sanación última, la del apego a la Ilusión, es consumida por el Fuego Ígneo y también por el Coro de los Ángeles.
Ve y oye más allá de estas palabras que salen en este instante, de estas palabras que lees, con el fin de poner al desnudo más allá de cualquier sentido, la esencia que te lleva hasta ti mismo.

Entonces tu corazón, no el que palpita en tu pecho sino el de cristal, este diamante perfecto, toma el relevo de la alternación de tu corazón de carne, ahí donde no hace falta ninguna contracción porque todo ahí es don permanente, ahí donde no hay ningún vaivén porque todo ahí es persistente, con la misma intensidad y la misma igualdad.

Déjate consumir porque la consumación es Felicidad, diga lo que diga tu persona que teme el fuego, porque pone fin a la forma, este fuego es bendición y no es sufrimiento, sólo quema las ilusiones, sólo quema lo que pasa, y tú ya no pasarás nunca más porque permanecerás en la eternidad de la Felicidad. Sea cual sea la forma en el mundo, te has reencontrado, ya no necesitas ninguna historia, ni escribir ni cumplir ningún guion en el guion del fin de la Ilusión, sólo tienes que estar ahí. Y estar ahí, presente a ti mismo, tiene otro nombre para tu persona, esto se llama humildad, que sólo puede ser cumplida en la Infancia y en la espontaneidad, ahí donde como te dije, ninguna reticencia es necesaria, donde ningún obstáculo puede oponerse o contradecir esta verdad total y absoluta.

Entonces el Fuego Ígneo te bautiza en el Espíritu de la Verdad, entonces el Fuego Ígneo pone fin y pondrá fin a cualquier sentimiento de pérdida, porque al quitarte de la Ilusión, no te quitamos nada y no te quitas nada, te restituyes a ti mismo sin que nada pueda faltar. ¿A qué esperas para ser esta perfección desconocida en este mundo, y que sin embargo se revela de una manera cada vez más impactante y más evidente? Es cierto que a través de unas disoluciones de las estructuras de este mundo pero sobre todo, antes de cualquier cosa, por la emergencia concreta de la Luz, ya no solamente en el seno de unas partículas o de unas formas como con los pueblos de la naturaleza, sino que en ti mismo, como en todo lo que miras y ves más allá de las apariencias y más allá de las mismísimas condiciones de este mundo.

Permanece simplemente aquí y ahora. Entonces la claridad se hace en esta profundidad y en esta precisión, todo es visto, todo es asimilado y entendido más allá de toda comprensión, de todo análisis y de toda pregunta.

Entonces déjate consumar en la alegría del Amor redescubierto. No frenes nada con el fin de que cualquier temor, cualquier hesitación y cualquier duda, ya ni siquiera puedan ser evocados, desapareciendo definitivamente.

Y recuerda que en esta consumación del Fuego Ígneo, realizas la unión más perfecta y más sublime de lo que eres con lo que creías ser, sin ningún esfuerzo y sin pedir nada, porque es lo que se te debe y esto es tu don.

Y ahí, la Paz previa a la Felicidad te llena con su silencio, y ahí el Fuego Ígneo se vuelve una caricia en la Verdad de lo que eres, dejándote entonces consumarte con más ardor y más ligereza, porque en este fuego nada es quemado si no es la Ilusión misma, porque en este Fuego Ígneo, sólo hay belleza y evidencia, de la Felicidad, del Amor, de la Luz y de la Vida.


Entonces a partir de hoy puedes apelar a mí, a partir del momento en que me hayas oído o me hayas leído. No puedo recorrer el camino, lo que queda de el, en tu lugar, pero puedo alumbrar los contornos para simplemente reforzar lo que podrías nombrar tu fe, antes de que ésta sea reemplazada por la Evidencia que no necesita ninguna fe, ni ninguna creencia, ni ninguna esperanza, para que tú también puedas decir: « Padre, encomiendo mi Espíritu entre tus manos ». Llevándote a entender que el único Padre que haya es la Fuente, no la ilustrada en tus cielos en lo que fue nombrado Alción, sino que en tu corazón, porque todo esto también está en tu corazón, pero no podía alcanzar la conciencia de tu persona.

Te invito a nombrarme, sin ningún ritual ni ningún dogma, en la espontaneidad de la Infancia y en la inocencia, con el fin de observar y de estar presente en tu última reversión. Ha llegado el momento de salir de la tumba porque este mundo no es nada más ‒ en sus apariencias como en sus fundamentos ‒ que una tumba porque allí todo muere. Es cierto que todo vuelve a nacer, pero cada vez perdiendo el recuerdo de la continuidad de la no-interrupción de la Felicidad y del Amor como en toda conciencia, como en todo cuerpo y en toda dimensión. Es esto lo que fue el Juramento y la Promesa que hoy puedes realizar totalmente, sin ningún requisito previo y con la única condición de acoger sin ninguna restricción y sin ninguna duda, lo que únicamente pide ser reconocido y que sólo pide tu reconocimiento.

Entonces el Fuego del Amor puede consumar las ilusiones y hacer revivir, en la Verdad, la llama de Eternidad que eres. En cada uno de ti estoy presente, en cada uno de ti estoy listo para alumbrar lo que podrías nombrar « camino » pero que no es nada más que la vía del Amor que mora en tu Corazón del Corazón.

Déjame reunirme contigo con el fin de que tú también puedas reunirte contigo mismo, porque tú y yo somos Uno, no como una idea o un pensamiento sino como la Verdad vivida y asentida, porque en ello el Amor incondicionado es omnipresente, poniendo fin a los tormentos de las condiciones del amor en tu mundo, donde la pérdida siempre es el final de cualquier amor. Te invito al Amor donde nada puede ser perdido, te invito al Amor que no conoce ninguna condición; el Fuego Ígneo que arde en ti es el testigo.

En esta consumación de Amor, todo ahí está perfecto a partir del momento en que tus últimas reticencias y resistencias ya no puedan obrar más ante la majestad y la belleza de esto. Sólo depende de ti el mirar y el posicionarte en el único lugar que sea verdadero y que ahora está presente para cada uno, hermanos y hermanas humanos de la tierra. Aunque no vivas nada y aunque lo niegues, la Evidencia se hará tan pronto veas la señal en el cielo y tan pronto María te haya llamado.
Pero no esperes ese momento, ya está ahí para cada uno de ti antes de que se vuelva, en un momento dado del final de este tiempo, la realidad colectiva a la cual nadie podrá sustraerse, porque este juicio final no es el fin del mundo sino el fin de un mundo, el fin de una experiencia que sólo ha aportado sufrimiento y esperanza. Te propongo la Libertad, ahí donde está la Verdad.

Ha llegado el momento ahora de reducir mis palabras, de espaciarlas, con el fin de que nos lleven al silencio de la consumación de tu corazón efímero, con el fin de que cada una de las células de este cuerpo efímero se disuelva y deje el sitio a los circuitos de la Eternidad que son tuyos, en tu cuerpo de Eternidad.

Soy Uriel, Ángel de la Presencia y Arcángel de la Reversión, en el Aquí y Ahora de tu Presencia se realiza la alquimia del Fuego de la Verdad, ahí donde no tienes nada que perder, ahí donde no tienes nada que pedir ni nada que esperar, porque todo está ahí.

Soy Uriel, Ángel de la Presencia y Arcángel de la Reversión, y te invito a estar presente en tu eternidad incluso antes de que la consumación colectiva de este mundo sobrevenga. Soy la prueba en ti de tu eternidad reencontrada, de lo que eres más allá de cualquier travestismo.

Soy Uriel, Ángel de la Presencia y Arcángel de la Reversión, a partir de ahora los cuatro Jinetes obran conjuntamente y tocan la misma partición, la de la liberación.

Soy Uriel, soy tú y acojo tu Presencia, que es para mí una bendición, y acojo tu Presencia que es para mí la majestad de la Felicidad, y te digo: « Hasta siempre ». Despiértate, el tiempo de los tormentos y de los sufrimientos por fin termina, nunca más habrá un fin tan pronto hayas renacido. Te bendigo en tu eternidad, te bendigo en tu Presencia como en tu Ausencia.

Hasta siempre en la Eternidad reencontrada. Permanece en silencio conmigo con el fin de comulgar.

…Silencio…

Regreso ahora al silencio y a la evidencia de tu corazón.

…Silencio…

A través de JL
Trad. Equipo de traductores


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Diciembre 2017 ARCANGEL RAFAEL

RAFAEL

Diciembre 2017

Soy el Arcángel Rafael, llamado el Arcángel de la “Curación”.

Bien amadas Estrellas del Amor, permanezcamos ahora en un momento de Silencio, de Alegría y de Endofanía.

…Silencio…

En estos tiempos de liberación de la Tierra, vengo a vosotros y en vosotros, para traeros el soplo de mi Presencia y de mi radiación, la que sana, la que alivia. Hoy, en este período, vengo a deciros y anunciaros que la única curación posible es la proporcionada por la Alegría. Ante cualquier tristeza, resistencia o reticencia, en que os encontréis en este momento, os invito a que me llaméis y me encontréis en vuestro corazón, para que el bálsamo de la Alegría ponga fin a todo sufrimiento, así como a todo sentimiento de pérdida o de duelo de lo está pasando, porque en estos días, solo la Alegría puede curar cualquier anomalía de la persona, como vuestros hábitos, reticencias o posicionamientos. A partir de ahora, únicamente la Alegría podrá borrar lo que se desvanece, de forma natural, aunque a veces con ciertas reticencias, con ciertas resistencias.

En cada zona de vuestro cuerpo, así como en cada parcela de vuestra vida efímera, el bálsamo de la Alegría es accesible para haceros vivir y experimentar en vosotros y por vosotros, la virtud activa y resolutiva de la Alegría, en cualquier situación, en cualquier estado en el que os encontréis hoy. Acudir a mi radiación y a mi Presencia desde vuestro corazón, os hará no solo experimentar la Alegría, sino también verla en acción sobre cualquier sufrimiento que pueda quedar en vuestro cuerpo, en vuestra carne o en vuestra conciencia.

La Alegría se convierte, en estos días, en el único agente de curación de la Ilusión y de sus últimas resistencias. No tenéis nada que hacer, solo constatar la acción de esta felicidad en vuestro cuerpo y en vuestra vida, lo que os llevará a descubrir la alegría incondicionada.

El poder de vuestro Corazón de Eternidad está ahora presente en todas partes. Aunque no lo veáis, aunque no lo sintáis, muchos de vosotros lo vivís así. No tengáis prisa o deseo, solo llamadme en vuestro corazón. Entonces vendré a ayudaros en la liberación de las contingencias de la materia de este mundo para que el Fuego Ígneo, por el combustible de la Alegría, pueda consumir con evidencia lo que está desapareciendo y deje finalmente que aparezca totalmente vuestra eternidad, desde el momento en que María os llame, como ha sido el caso con algunos de vosotros. Porque la Alegría os hará ver y percibir vuestro cuerpo de Eternidad en sus movimientos, en su presencia y en sus manifestaciones, dentro de vuestro efímero, tanto en vuestra carne como en vuestra conciencia.

Y así, la Luz y la Verdad, no solo estarán presentes en vosotros, sino que se revelarán como la única posibilidad y la única evidencia.

Allí donde haya sufrimiento, dejad que la Alegría venga a llevárselo. Allí donde haya resistencias, dejad que la Alegría las suavice. Allí donde haya dudas, dejad que la Alegría las consuma con felicidad. Allí donde haya sufrimiento de la carne, dejad que actúe la Alegría por ella misma. La Felicidad unida a la sanación, a mi Presencia y a mi radiación, que solo es vuestro corazón que encuentra su integridad y su plenitud.

La Alegría es no es solo la consecuencia de vuestra eternidad encontrada, sino también el agente que actúa dentro de lo efímero, en cualquier aspecto, para ayudar a la consumación, por el Fuego Ígneo, haciéndolo a la vez más dulce y más intenso para que cada mirada hacia este mundo, en la circunstancia o situación que sea, os haga ver y experimentar la verdadera acción trascendente de esta Alegría incondicionada. En este nivel, no tenéis nada que dirigir ni preguntar. Dejad simplemente que emerja la Alegría en vuestro corazón en cualquier circunstancia.

Al llamarme, al resonar mi nombre, surgirá mi radiación. No tenéis que pedir nada, ni hacer nada, únicamente ver como trabaja y actúa la Alegría, independientemente de todo deseo y de toda condición.

Sea cual sea el sufrimiento de este cuerpo o de vuestra vida, dejad que la Alegría os libere actuando de acuerdo con la Fuego Ígneo aportando la ligereza a la consumación por el Fuego del Amor. Así pues, se os ofrece la oportunidad de ver por vosotros mismos, la acción resolutoria de la Alegría sobre cualquier elemento perturbador, presente en vuestra vida, así como en la Vida.

La Alegría que mencionamos y manifestamos, no es solo un sentimiento o una satisfacción de cualquier tipo, sino la Gracia del Amor en acción, que viene para realizar la alquimia final de las últimas ilusiones, de los últimos apegos, de las últimas costumbres y de los últimos condicionamientos vinculados a vuestra forma y a su funcionamiento dentro de lo efímero.

La Alegría de vuestro corazón, se trasmite también a cada una de vuestras células y a vuestra cabeza, llevando vuestra reflexión a un punto de no retorno; allí donde solo está presente la evidencia de la Vida, allí donde solo está presente la evidencia del Amor, y todo lo que se opone a ese Amor, se vea consumido y quemado en el fuego de la alegría, sin ningún parangón. De este modo, algunos de vosotros alcanzaréis la última unión mística con la desaparición total de lo efímero, en relación a vuestro vehículo de carne y a vuestra conciencia ordinaria.

La Alegría, testigo del Amor, conduce el Amor, allí donde se necesita. Es el momento en que el Amor encontrado en la profundidad de vuestro corazón, dentro de este mundo, es solo pura Dicha, pura felicidad y puro gozo. De este modo, se produce la curación final y definitiva de toda la ilusión, así como de cualquier sufrimiento y de todo lo pasajero en el curso de vuestra vida, para que nunca el duelo o la pérdida, puedan borrar la felicidad. En la Alegría, nunca hay pérdida. En la Alegría, nada pasa realmente, porque todo permanece en el instante.

He venido a pediros que me hagáis resonar en vosotros para que dejéis el Amor encontrar el camino de la manifestación desde vuestra intimidad hasta la periferia y el límite de vuestro cuerpo, así como de vuestra conciencia efímera.

Esta Alegría es ahora, sobreabundante. La viváis o no, solo depende de vosotros que esa felicidad trascienda y borre todo sufrimiento. Y recordad que la Alegría no puede estar condicionada a cualquier circunstancia o condición; es libre como lo sois vosotros.

La Alegría es curación total. La Alegría es el antídoto, no solo de la tristeza, sino también de la ilusión, haciéndoos reír burlonamente de los apegos, de vosotros mismos y de lo que os seduce y encadena a la ilusión de la carencia, a la ilusión de un final de la vida, de las relaciones, del trabajo o de otra cosa.

Soy el Arcángel Rafael, el que trae la Alegría, por su aliento, a vuestro corazón y a vuestro entendimiento.

Porque la Luz y la Verdad, son a partir de ahora, vuestra manifestación prioritaria, en este tiempo que termina en la Tierra. Recordad que la Alegría que emana espontáneamente de vosotros, no necesita palabras ni discursos, porque esa Alegría actúa en vosotros como un bálsamo, pero también en vuestro entorno, en todas las circunstancias en las que ya no podréis luchar y que os parecen frenar o limitar la manifestación de la verdad. No es así, porque allí está la Alegría. E incluso, en lo más profundo de vuestra tristeza, en lo más profundo de vuestro duelo o de vuestro dolor, dejad actuar a la Alegría que acompaña a la Luz y al Corazón en su aparición dentro de la Ilusión.

La Alegría de la que hablamos, la que experimentamos, no puede estar condicionada a ningún resultado, a ninguna recompensa, sino simplemente a representar la evidencia del Amor en acción, incondicionado, incluso dentro de la Ilusión condicionada.

La Paz previa a la Alegría, puede encontrarse hoy, de forma clara, ya sea durante el sueño, ya sea en momentos breves, cuando decidáis sentaros y hacer resonar la llamada de mi soplo. Entonces yo estaré en vosotros actuando y trabajando de forma natural. Ni vosotros ni yo, necesitamos palabras. Ni vosotros ni yo necesitamos peticiones o explicaciones, sino solo permitir que este bálsamo actúe siempre ante una postura de acogida incondicional de la Luz y de la Verdad. La acogida, sin restricciones, de lo que tal vez es desconocido para vosotros, y que desde el momento en que se revele, os aparecerá como el único conocimiento verdadero como parte de lo que sois y que siempre ha estado ahí, aunque lo hayáis ignorado, aunque no lo hayáis encontrado.

Instalaos en la Paz, en cuanto tengáis ocasión. Situaos allí, no pidáis nada. Dejad simplemente que primero la Paz y seguidamente la Alegría, sean el bálsamo activo y sanador en vuestro cuerpo y en vuestra conciencia efímera, no para resolver y estar mejor dentro de este mundo, sino para deshacer definitivamente los restos de la ilusión, que os permitirá estableceros en la Alegría y en el Amor incondicionados los dos, que no dependen de ninguna circunstancia de vuestra vida, de vuestra persona, de vuestro cuerpo o de cualquier calendario.

Entonces, aparecerá en vosotros la Alegría, si no es ya el caso. Una Alegría que no necesita soporte, ni motivo, que no necesita objetivos ni definición. La mejor prueba para vosotros, aunque no percibáis nada al nivel vibral, energético o de visión, es que notéis el alivio y la sanación de cualquier duelo, de cualquier pérdida, de resistencia o de hábito. Recordad que no hay una técnica especial, simplemente situaos en la paz unos instantes, sea cual sea el dolor y en ese momento haced resonar mi soplo.

La Alegría, lo mismo que la Luz por sus partículas adamantinas, soplará un aire nuevo, que pondrá fin a lo que se termina, en el sufrimiento de este cuerpo, en su carne, así como en vuestros pensamientos o en todo lo que afecta a vuestra persona. Ahí está la Gracia de los últimos tiempos que os lleva simplemente a estar más preparados cada día, a estar más cerca de esta evidencia del Amor.

…Silencio…

Mi radiación y mi Presencia, se extiende en cada unos de vosotros, desde lo más profundo de vuestro corazón y desde el centro de vuestra cabeza. En el momento en que estéis presentes, la Alegría se volverá Evidencia. No olvidéis que esta Alegría, más allá de ser incondicionada, no responde a ningún criterio de este mundo; es ante todo un bálsamo calmante que pone fin a las últimas resistencias, a los últimos temores y a los últimos apegos.

Hoy, no es necesario pronunciar más palabras ni dar más detalles, sino simplemente os incumbe a vosotros, vivirlo, sin pedir nada, ubicándoos en la paz del instante, sean cuales sean los sufrimientos o el miedo, y hacer resonar mi radiación por mi nombre, en vuestro corazón y en vuestra cabeza y dejar que entonces actúe, ese bálsamo de la Alegría, sin importar la duración o la intensidad. Os será posible comprobar, a veces de manera milagrosa y siempre de manera rápida, el aspecto resolutorio de esta Alegría que es realmente el bálsamo que actúa dentro de lo efímero, que procede de vuestra eternidad, que hace parar los motores de todo sufrimiento y afirmaros en esa Alegría. Porque entonces, la sanación será total, al curaros de toda atracción a la materia, liberándoos de todo sueño y de toda proyección dentro de este mundo, haciéndoos ver las ilusiones de vuestros últimos temores reflejados en los apegos a lo que sea o a quien sea para devolveros a la libertad, a su redescubrimiento y a su aplicación dentro de los tiempos finales de este mundo.

…Silencio…

Porque en el espacio de la Alegría, se vuelve superflua toda explicación y cesa toda justificación. Ningún sufrimiento puede permanecer y eso se volverá cada vez más claro y obvio, si se os concede tiempo, cada día que transcurra. Así pues, el fuego Ígneo que os consume está acompañado de la Alegría, esa Alegría que os llena de certeza y evidencia y os hace más livianos. Recordad que no hay discursos que pronunciar ni explicaciones que pedir, simplemente hacer resonar el soplo de mi Presencia en vuestra Presencia.

También en estos momentos, debido a las circunstancias medioambientales de la vida social, os atañe también aplicar el bálsamo de la Alegría para permanecer en la paz, sea cual sea el caos de este mundo, permitiéndoos comprobar, además, que cuanto más estruendo haya en el mundo, más estaréis en el gozo, no por ninguna desgracia, porque solo el ego ve desgracias, sino porque la Liberación está en progreso, resituándoos entonces en el Corazón del Corazón también.

Pero no olvidéis que aquí no se trata de pedir la curación de este cuerpo, sino dejar que la Alegría cure todo sufrimiento. No hay nada que pedir, porque la Alegría acompañada del Amor incondicionado y del Fuego Ígneo no necesita vuestras peticiones, porque esta Alegría sabe donde colocarse, tanto en vuestra carne como en vuestro Espíritu, para actuar y suavizar lo que perece necesitarlo, lo que debe calmarse, lo que debe ser trascendido. En cualquier pérdida o duelo, vivido por la persona, yo represento hoy en cada uno de vosotros, la sanación final, la que no permitirá el menor desequilibrio o el menor retroceso.

Permitidme entonces, en este instante en que estáis presentes, escuchándome o leyéndome, iniciar mi radiación cardíaca en todos vosotros. No hay límite de número o de intensidad, porque todos somos Uno en verdad y en totalidad, de ahora en adelante. Así que os digo, que la Paz, la Alegría y el Amor, sean vuestra única verdad en cada aspecto de la Vida, en cada minuto de vuestra vida.

…Silencio…

Por consiguiente, comprobaréis también que esta Alegría elimina y erradica las últimas fluctuaciones de vuestro corazón, de vuestro estado de ánimo, de vuestra vida, instalándoos entonces, en la permanencia, en el equilibrio perfecto de vuestra manifestación, sea cual sea el estado de vuestra vida, el estado de vuestro cuerpo, viniendo a magnificar realmente y a sublimar todo lo que pueda quedar de carga, de peso o de sufrimiento. Así que he venido a invitaros, desde este día, a que experimentéis en vosotros mismos y por vosotros mismos.

Entonces, estáis invitados también, desde el instante en que la Paz y la Alegría hayan aparecido, aunque no dure en un primer momento, a que constatéis el efecto de dicha Alegría también alrededor de vosotros. Eso no necesita palabras, no necesita explicaciones, no necesita ninguna justificación. En la Alegría no hay ninguna violación de la libertad de cada uno, no hay ninguna alteración que se pueda hacer. Por tanto, permitidme de nuevo, en el silencio de mis palabras ahora, diciéndoos ahora y para siempre en la Eternidad, resonar mi Presencia en vosotros y revelar mi radiación.

…Silencio…

Soy el Arcángel Rafael. Desde el momento en que me hayáis oído, desde el momento en que me hayáis leído, os pido simplemente que os situéis en la paz unos minutos, sentados o tendidos, sin pedir nada sino simplemente, dejando aparecer la Alegría, bálsamo perfecto de curación de lo efímero, es decir, su desaparición.

…Silencio…

Soy el Arcángel Rafael. Os saludo en la Paz, en la Alegría y en el Amor.

…Silencio…

Siempre, en cada unos de vosotros, en la Eternidad.

…Silencio…

A través de JL
Trad. Equipo de traductores
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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Diciembre 8 2017 *** María ***

*** María ***

8 de Diciembre 2017
Soy María, reina de los Cielos y de la Tierra. En este día, de vuestro nuevo nacimiento en la pureza original de vuestra concepción, me dirijo a vosotros para decirles cuánto estáis cerca de la Liberación llevándoos a revelarse en vuestra Plenitud, en un movimiento de Éxtasis que os vinculan al plano vertical y ponen final a los esquemas repetitivos que os han encerrado y esclavizado hasta ahora.

Vuestro niño interior se revela en su Verdad, para entregar el mensaje que emana desde lo Más Poderoso de lo que él es, a saber: AMOR.

Porque se trata efectivamente de un renacimiento al AMOR que os libera definitivamente de vuestras cadenas efímeras, y que os devuelve vuestra Libertad para así explorar el Infinito de vuestras Presencias y os vinculan al Absoluto de lo que Sois, en definitiva.

El camino recorrido se revela magnífico, porque detrás de las apariencias de los muchos caminos, este camino iniciático os llevó a las puertas de vuestra propia Crucifixión, que lejos de la violencia que vuestras religiones pusieron en esta palabra, revela el sacrificio de vuestro ego en el plano horizontal para permitiros de revelar el Espíritu en el plano vertical.

A la intersección de esta Cruz, se encuentra el Silencio del Amor, allí donde la verticalidad y la horizontalidad se borran para dejar lugar a lo innombrable que, sólo puede revelarse en vuestro Corazón.

En este día en que la fiesta está en su pleno apogeo para celebrar vuestra Resurrección, vuestro regreso de entre los muertos del mundo facticio e ilusorio donde fuisteis sumergidos, os permite difundir a través de los mundos la onda de Vida, la onda de AMOR que emana de vuestro Corazón Eterno y sin embargo nuevamente nacido.

Este Corazón no será más que vuestra única verdad y única respuesta frente al desencadenamiento de los acontecimientos que se celebran y que se celebrarán en vuestro entorno personal, como en el paisaje exterior de vuestro mundo.

Así el AMOR tomará todo el espacio y sólo el Silencio de vuestras Presencias testificará la efectiva transmutación de vuestro mundo que no es más que la transustanciación de la materia que os devuelve hacia vuestra Eternidad, allí donde la materia en su conjunto se espiritualiza para de nuevo casarse en boda justificada con el resto de los mundos libres.

Mi Amor os acompaña en cada instante, como vuestro Amor acompaña este mundo en su parto a la Verdad, poniendo punto final a tanto desprecio.

Entonces allí donde habéis puesto la palabra vida, allí habéis puesto la palabra muerta, se encuentra en lo sucesivo la única verdad de vuestra Eternidad, porque la vida y la muerte se consumen ahora en el absoluto de lo que Sois, en vuestro Fuego de Amor.

Así poco a poco van a borrarse todo rastro de separación para que sólo quede la Dicha del Corazón reencontrado.

El Amor no será más que vuestra única verdad y no dejareis de atestiguarlo por la gracia que os es hecha de caminar todavía para algún tiempo sobre este mundo para verificar por vosotros mismos lo que os decía mi hijo: Busquen el Reino de los Cielos y el resto so será dado por añadidura.

Que os es ofrecido es la gracia del Amor en profusión, la Dicha eterna y la plenitud de vuestra libertad.

He aquí lo que anuncia vuestra resurrección, vuestra vuelta a la Libertad incondicional, sin que no haya jamás alguna posibilidad de engaño, ni de marcha atrás posible.

Sois el Reino de los Cielos tan esperado. Así, sois el Amor que habéis buscado, y vuestra ascensión demuestra el redescubrimiento de esta verdad, a partir de la cual cada uno vais a encaminar vuestro nuevo destino

Así se acaban mis palabras, en la Dicha del compartir de Corazón a Corazón y en la revelación que vosotros y yo, una vez más, sólo hacen Uno.

Despliego mi Manto azul y os cubro de mi Silencio.

Soy María, y deposito una Rosa blanca en cada uno de vuestros Corazones inmaculados.
A traves de JL
Trad. Pier.