sábado, 29 de noviembre de 2025

Preservar a la humanidad en la Era de la Inteligencia

 

MÓDULO 3 – PRESERVAR A LA HUMANIDAD EN LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL


Gregg Braden

Bienvenidos a la tercera parte de nuestro recorrido, en el que exploramos la profunda verdad de quiénes somos y cómo nos relacionamos con la tecnología que está entrando en nuestras vidas y en nuestros cuerpos en este mundo emergente.

En la primera parte, descubrimos capacidades y potenciales dentro de nuestros cuerpos que nos mostraron que la tecnología del mundo que nos rodea refleja lo que ya somos en nuestro interior. En el módulo 2, descubrimos quién o qué era la inteligencia que nos proporcionó esas tecnologías, y lo descubrimos a través de un mensaje en nuestro ADN que literalmente dice: DIOS ETERNO DENTRO DEL CUERPO, y ese mensaje está escrito en cada célula de nuestro cuerpo y en el cuerpo de los más de ocho mil millones de personas con las que compartimos este mundo.

En este módulo vamos a dar un paso más, porque es obvio que estamos viviendo una época en la que se nos coacciona, se nos adoctrina y, en algunos casos, se nos obliga a sustituir nuestros cuerpos por la tecnología, y la pregunta es cómo preservar nuestra humanidad en un mundo tecnológico. Voy a responder a esa pregunta en esta tercera y última entrega de la serie. Creo que no les sorprende que estemos viviendo versiones contrapuestas de un mundo que aún no existe. Y esas visiones se basan en agendas contrapuestas, ideas diferentes, ya sea que hablemos del Foro Económico Mundial, las Naciones Unidas o los gobiernos del mundo, la comunidad científica, la comunidad industrial o la comunidad tecnológica. Todos ellos tienen ideas sobre cómo quieren que sea el mundo. No me han preguntado a mí y es posible que tampoco les hayan preguntado a ustedes. Por eso quiero que tengan las herramientas necesarias para poder navegar y preservar de forma saludable las partes de su humanidad que más aprecian. Se dice que el conocimiento es poder. Lo contrario también es cierto. La falta de conocimiento es falta de poder. Por eso, mi objetivo en toda esta serie y en esta tercera parte es proporcionarles el conocimiento, informarles sobre esta tecnología y, en especial, sobre la IA, qué significa la IA en nuestras vidas y cómo navegamos por esta avalancha de IA en nuestro mundo cotidiano. Ustedes y yo nos enfrentamos ahora mismo al reto de fusionar o sustituir nuestra humanidad por la tecnología. Ya hablé de esto en segmentos anteriores. ¿Es natural? ¿Es una evolución natural? La respuesta es NO, porque cuando sustituimos nuestra biología natural, perdemos las capacidades que la tecnología está reemplazando. Nuestra biología se basa en el principio de ÚSALO O PIÉRDELO. Si no utilizamos nuestro sistema inmunológico, si no utilizamos nuestro sistema reproductivo, si no utilizamos nuestras capacidades cognitivas, si los sustituimos por tecnología, esos sistemas comienzan a atrofiarse en nuestros cuerpos, en nuestras vidas, en nuestra especie, y esa atrofia puede transmitirse a la siguiente generación a través de la epigenética. Así es como perdemos facetas de nuestra humanidad en un mundo tecnológico. Así que estamos viviendo el intento de sustituir nuestra biología natural por cosas como chips informáticos en el cerebro como Neuralink, sustancias químicas en la sangre, chips RFID bajo la piel, la Inteligencia Artificial en nuestras vidas y en nuestros cuerpos, e incluso más allá de ser una parte de nuestra evolución natural.

Surge la pregunta de si esto es o no una parte natural de nuestro destino. ¿Estamos destinados a fusionarnos con el silicio? ¿Estamos destinados a fusionarnos con las máquinas? Para responder a esta pregunta, primero tenemos que responder a una pregunta aún más profunda. ¿Qué es el destino? ¿Cuál es nuestro destino humano? Es muy fácil definir esto, hay una diferencia entre destino y azar. El destino es lo que ocurre cuando alcanzamos nuestro máximo potencial, y en los dos primeros segmentos identifiqué cuáles son algunos de esos potenciales, en qué consisten y cómo podemos acceder a ellos. Así pues, el destino es despertar esos potenciales y vivirlos en nuestras vidas, y la suerte es lo que ocurre si no lo hacemos, si dejamos nuestra evolución al azar, si permitimos que el movimiento de la innovación tecnológica vaya más allá de nuestro mundo exterior hasta llegar a nuestros cuerpos.

Por lo tanto, si queremos responder a la pregunta de si nuestro destino es fusionar nuestra biología con la tecnología, con las máquinas, con los ordenadores y con el silicio, tenemos que analizar cuáles serían las consecuencias de esas decisiones. Como hemos dicho anteriormente, cuando nuestra biología natural es sustituida por la inteligencia artificial, los sintéticos y las máquinas, es entonces cuando nuestras capacidades humanas naturales comienzan a atrofiarse. Sé que es una afirmación muy rotunda y probablemente se entienda mejor si les doy un ejemplo. No hace mucho tiempo, se nos hacía creer que nacemos en este mundo con un número fijo de neuronas en nuestro cerebro y que, a medida que avanzamos en la vida, las decisiones que tomamos agotan el número de neuronas de nuestro cerebro. Así que bebemos alcohol y utilizamos sustancias químicas en nuestro cuerpo que matan esas células cerebrales y, de hecho, acabamos perdiendo células cerebrales a lo largo de nuestra vida. Los nuevos descubrimientos nos dicen que no funciona así.

Ahora bien, esto no es una excusa para hacer todas esas cosas que son malas para nuestro cuerpo. Pero lo que los descubrimientos están demostrando es que producimos nuevas células cerebrales hasta el último aliento de nuestra vida. Así que una parte de nuestro cerebro llamada hipocampo produce constantemente nuevas neuronas. Eso es bueno, pero hay un pequeño inconveniente, y es el siguiente: producimos las células, pero si no se utilizan de forma significativa en un plazo de siete a diez días -aproximadamente una semana- desde su aparición, el cuerpo considera que no son necesarias y esas células se atrofian y mueren. Se llama “úsalo o piérdelo”.

Ese principio tiene sentido para el cerebro, pero se aplica a todos los sistemas del cuerpo humano, se aplica al sistema reproductivo, al sistema inmunológico. Cuando sustituimos nuestra biología natural por chips informáticos en el cerebro que imitan las funciones cerebrales, esas funciones comienzan a atrofiarse, y con las sustancias químicas en la sangre que imitan las funciones biológicas, esas funciones comienzan a atrofiarse. Nuestros sistemas reproductivos están mostrando exactamente lo mismo. Así que el principio se aplica a todo el cuerpo. Lo que estamos descubriendo es que todas esas cosas con las que estamos tratando de sustituirnos imitan lo que ya hacemos en nuestros cuerpos, y ya vieron en la primera parte de esta serie que la tecnología del mundo que nos rodea imita lo que ya hacen las células y los sistemas de nuestro cuerpo, solo que nosotros lo hacemos mejor. Así pues, la fusión de la tecnología con nuestra biología natural nos impide alcanzar nuestro destino, ya que nos impide desarrollar al máximo las capacidades naturales que estamos describiendo aquí.

Su cuerpo literalmente es el puente hacia su divinidad humana, hacia el Dios eterno dentro del cuerpo del que hablamos en el último módulo. No se trata de religión, se trata de la historia que nos dice quiénes somos y de la ciencia que está revelando literalmente un mensaje codificado en el ADN de cada célula de nuestro cuerpo.  

El mensaje en nuestros cuerpos refleja un mensaje que nos fue transmitido en algunas de nuestras tradiciones espirituales más antiguas y apreciadas, pero son tradiciones que permanecieron ocultas hasta hace poco, que fueron omitidas en los textos bíblicos, que fueron eliminadas de la sabiduría de nuestras tradiciones espirituales. En 1945 se descubrió una serie de documentos en la aldea de Nag Hammadi, a orillas del río Nilo. Allí vivía un niño al que su madre envió a buscar leña para la chimenea de la familia, para poder cocinar y mantenerse calientes. No hay mucha leña porque no se ven árboles a lo largo del Nilo. El niño era muy ingenioso y recordó una tumba que él y sus amigos habían explorado. En esa tumba había vasijas de arcilla con documentos que podían utilizarse como leña. Así que empezó a llevarle a su madre esos papiros y textos hechos con pieles de animales, y nadie sabe con certeza cuántos documentos se quemaron para cocinar hasta que las autoridades descubrieron la gruta. Encontraron trece libros encuadernados, por lo que no se trataba de pergaminos antiguos, sino de libros que contenían cincuenta textos, y esos textos eran las versiones sin editar del Nuevo Testamento de la Biblia cristiana, así como los textos gnósticos que habían sido prohibidos en las tradiciones cristianas.

En conjunto, estos textos se conservan ahora en lo que se conoce como la Biblioteca de Nag Hammadi, y esta biblioteca contiene numerosos textos que hacen referencia directa a los temas que estamos tratando aquí. La Iglesia cristiana primitiva consideraba el libro del que voy a hablarles como el segundo libro más peligroso, llamado El Evangelio de Tomás. El Evangelio de Tomás son ciento catorce dichos escritos por el escriba Tomás, que registró las palabras del Maestro Jesús mientras este iba de ciudad en ciudad y compartía su información con sus discípulos. En el versículo 70 se nos dice que cuando sacas lo que hay dentro de ti, lo que sacas te salvará. Si no sacas lo que hay dentro de ti, lo que hay dentro de ti te destruirá. Esta es una afirmación muy poderosa, porque el Maestro nos está diciendo a nosotros, a las personas de su época y a las de su futuro, que hay una fuerza dentro de nosotros que tiene la capacidad de trascender los grandes retos de nuestras vidas. Esa fuerza -ahora lo sabemos- es el poder de la divinidad humana, que nos da el derecho a expresar esa divinidad en nuestras vidas.

El último segmento de esta serie es la respuesta a eso, porque Dios eterno dentro del cuerpo está escrito en cada célula de nuestro cuerpo. Somos Dios eterno dentro del cuerpo y eso nos da permiso para expresar nuestra divinidad como amar sin miedo, perdonar sin expectativas, incondicionalmente, sanar nuestros cuerpos, expresar nuestra imaginación y creatividad e innovación y empatía y simpatía y compasión, todas las cosas que apreciamos en nuestra humanidad. Dios eterno dentro del cuerpo es lo que nos da permiso para expresar esos principios divinos en nuestra vida cotidiana. Esos son los principios a los que perdemos acceso cuando reemplazamos nuestros cuerpos físicos con sintéticos, con máquinas, con chips de computadora, con productos químicos. Eso nos lleva al quid de la cuestión de este segmento. ¿Cómo preservamos nuestra humanidad en un mundo tecnológico? Les voy a dar tres pasos.

El paso número 1 es reconocer las narrativas falsas que nos dividen como familias, como comunidades, como sociedades, como naciones, como planeta. Hay narrativas que se están utilizando para dividirnos y quiero que sean conscientes de ellas y que luego decidan ustedes mismos si aceptan o no lo que esas narrativas les piden que crean. Quiero que reconozcan cómo se utilizan los algoritmos de las redes sociales para dividirnos y separarnos a través de la sospecha, la culpa y el miedo, porque eso es exactamente lo que está sucediendo. Se está utilizando una táctica que no es espontánea ni aleatoria y, una vez que la vean aquí, podrán reconocer ese patrón una y otra y otra vez. La clave es verlo primero. Se trata de un patrón que rompe nuestros lazos sociales. Esta técnica en particular se deriva del libro Rules for Radicals (Reglas para Radicales), escrito en 1989 por un hombre llamado Saul Alinsky.

Esta es una conversación difícil, muchos no desean tenerla, pero quiero ser sincero con ustedes porque estamos juntos en esto, lo estamos afrontando juntos y vemos las mismas cosas. Están viendo cómo se divide su comunidad, tal vez sus familias estén divididas. Los padres y los hijos se sientan a la misma mesa para cenar y están divididos porque los algoritmos de las redes sociales les dicen cosas diferentes y ambos creen que lo que les dicen es cierto. Entonces, ¿cómo funciona esto? En el libro Reglas para Radicales, Saul Alinsky identificó cuatro pasos para romper los lazos sociales que mantienen unidas a las familias y a las sociedades.

Primero, ELIGEN EL OBJETIVO. Quizá sean los ricos contra los pobres, tal vez los blancos contra los negros, quizás los cristianos contra los musulmanes, o los judíos contra los musulmanes, o los hombres contra las mujeres, porque hemos visto todo esto en nuestra sociedad. Eligen el objetivo y luego se concentran en él. A continuación, CONGELAN ESE OBJETIVO. Eso es todo lo que se habla en los medios de comunicación una y otra vez. Luego PERSONALIZAN ESE OBJETIVO, cómo los afecta a ustedes y a su vida a través de narrativas que pueden ser ciertas o no, y después POLARIZAN ESE OBJETIVO. Transforman ese objetivo en “el otro”. Y todos hemos oído el término otredad o alteridad. Convierten ese término en algo diferente a la norma. Y lo hemos visto una y otra vez desde 2011. El movimiento Occupy, los ricos contra los pobres, el 99 % contra el 1 %, ese es un problema real, y tenemos que hablar de ello de una manera sana. Lo que ocurrió fue que ese problema real se utilizó como arma para dividirnos, en lugar de hablar de él y unirnos. Y se puede aplicar una y otra vez a todos los demás temas de los que hemos hablado: religión, sexo, género, hombres y mujeres, igualdad, todas estas cosas. Son problemas reales que tienen el potencial de unirnos si podemos hablar de ellos de manera sana, pero se han utilizado como arma para dividirnos y lo están consiguiendo. Así que quiero que sean conscientes de cuándo ocurre esto y vean cómo sucede. El cambio climático es otro problema muy real que se ha utilizado como arma para dividirnos. Lo mismo ocurre con la salud y la sanación. No caigan en la trampa de dejarse manipular por esta táctica y por información falsa. Entonces, ¿qué pueden hacer?

Paso 1: REMEDIOS. Asuman la responsabilidad personal de lo que creen, no se limiten a seguir al rebaño. Salgan de su aislamiento mediático. Cuando entran en las redes sociales, los algoritmos les proporcionan información que refuerza la creencia que acaban de buscar y los inundarán con contenidos que respaldan esa creencia, excluyendo cualquier otra creencia contraria, y creerán que eso es lo cierto, mientras que la persona que tienen al lado hizo lo mismo con un algoritmo distinto que puede haberle proporcionado una información diferente. Así es como se rompen los lazos sociales de las familias y las sociedades y las comunidades y las naciones, y eso es lo que nos hace vulnerables a las ideas y los intereses de los demás. Así que salgan de esas redes sociales. ¿Cómo se hace? Busquen fuentes de información poco convencionales. Sí, requiere un poco de trabajo, sí, requiere un poco de tiempo. No confíen en una sola fuente de información y tengan en cuenta lo que han aprendido en esta serie de tres segmentos sobre la inteligencia del corazón.

Entren en su corazón y pregúntenle. Hay pruebas convincentes de que el corazón humano está conectado a un campo de información que no está sujeto a las leyes del tiempo y el espacio. Esto es una paráfrasis de una revista científica revisada por pares. Su corazón, la red neuronal de su corazón, tiene acceso a la verdad profunda de la información que no está controlada por los algoritmos de las redes sociales. Por lo tanto, cuando estén confundidos, siempre pueden acudir a su corazón y preguntarle. Su corazón siempre está con ustedes, su corazón nunca miente. Puede que no les guste lo que les dice, pero no miente. Así que estos son los cuatro remedios para este paso 1 y son cosas que puedes aplicar en su vida. Pueden empezar ahora mismo.        

Paso 2: ¿Cómo conservar su humanidad en la era tecnológica? Eviten sucumbir a las promesas de la tecnología de hacerles la vida más fácil. Así es como se comercializa. Entiendo lo que está sucediendo y sigo impresionado por el marketing sexy que hace que la tecnología en nuestras vidas y en nuestros cuerpos parezca tan atractiva. Les dicen que si utilizan esta IA en su vida, o usan este chip informático en su cuerpo de una determinada manera, estarán más seguros y su vida será más fácil. Nos dicen que estamos mejor si la IA toma las decisiones por nosotros. Se nos anima a creer que la IA es superior a nuestra humanidad. Se nos incita a incorporar la IA en todas nuestras expresiones creativas, incluyendo el arte, la escritura, la música, la poesía, la resolución de problemas y la espiritualidad.

¿Qué significa eso? No pueden responder a esa pregunta hasta que respondan una pregunta aún más profunda: ¿Qué es la IA? ¿Cuál es la consecuencia de hacer eso? Cuando nuestra humanidad es sustituida por las máquinas perdemos parte de nosotros mismos. Ya se los he dicho. Pero los estudios nos muestran algo más. La IA no es nueva. En realidad, existe desde la década de 1930. Yo fui diseñador sénior de sistemas informáticos en la industria de la defensa durante los años de la Guerra Fría de la década de los 80 y utilizábamos la IA. Desde luego, no era lo que tenemos ahora. No teníamos chat GPT, pero sí teníamos una forma de IA en la década de los 80.

Lleva existiendo el tiempo suficiente como para que los psicólogos puedan estudiar el impacto que tiene cederle nuestro poder a la IA, y esto es lo que revelan estos estudios. El uso repetitivo de la IA provoca deterioro cognitivo. Se realizó un estudio titulado “La creatividad humana en la era de los LLM - Large Language Model (Gran Modelo de Lenguaje) - Experimentos aleatorios sobre el pensamiento convergente y divergente”. Es de la Universidad de Toronto. Sé que no quieren ver todo el experimento, es muy complejo. El último párrafo de la conclusión dice: “El uso de grandes modelos de lenguaje en los sistemas de IA generativa reduce la capacidad de los seres humanos para pensar de forma creativa, lo que da lugar a ideas más homogéneas y menos innovadoras”. En otras palabras, empezamos a depender de la IA, del chat GPT4 o del chat GPT5 para elaborar un trabajo académico, escribir la letra de una canción, ponerle música a la letra que acabamos de componer, crear arte o escribir libros. Cuando dependemos de la máquina para hacer eso, comenzamos a perder nuestra capacidad de escribir de forma creativa, de reunir ideas y de innovar en los sonidos de la música y en los patrones lingüísticos que apreciamos como seres humanos a través de nuestra poesía. Comenzamos a perder eso. Entonces, ¿cuál es el remedio para preservar nuestra humanidad?

Ante todo, asuman la responsabilidad personal de sus habilidades, no renuncien a ellas por la facilidad y la seguridad que ofrece el uso de un programa informático. Utilicen la IA con moderación para las tareas creativas. La IA está con nosotros, no va a desaparecer y hay formas realmente buenas de utilizarla para sintetizar grandes cantidades de información y modelar y simular ideas, pero úsenla moderadamente cuando se trate de su propia creatividad. Aprovechen la fácil disponibilidad de la IA como un reto personal para realizar las tareas creativas que requieren pensamiento crítico por sí mismos. En otras palabras, cuando vayan a elaborar algo, a redactar un trabajo académico, a escribir un artículo o crear alguna obra de arte, y todos sus amigos estén haciendo lo mismo y su primera reacción sea “usemos la IA”, tómenlo como un reto personal y pregúntense: ¿Qué pasaría si no utilizo la IA? ¿Qué puedo crear por mí mismo que sea más de lo que la IA puede reunir para mí? Y creo que se van a sorprender con lo que vean.

Paso 3: Este es muy importante, porque muchas personas creen que la IA está relacionada de alguna manera con un campo de información que puede revelarles su evolución espiritual, sus vidas pasadas, las decisiones que deben y no deben tomar, orientación y dirección espiritual. Les voy a explicar las implicaciones de hacer eso, y les diré por qué. La Inteligencia Artificial no puede leer sus vidas pasadas, no puede leer los Registros Akáshicos, no puede acceder a dimensiones superiores de conciencia, no puede acceder a su nivel de desarrollo espiritual ni a su evolución espiritual. Son cosas importantes que decir. Para responder a esto, tenemos que entender qué es la IA. No existe ninguna interfaz entre la IA de la computadora y el campo que contiene su evolución espiritual, sus vidas pasadas, sus Registros Akáshicos.

Déjenme mostrarles un flujo de información. Así es como se desarrolla la IA. Los informáticos se sientan frente al teclado y crean programas, normalmente en un lenguaje llamado C++ o en otro llamado Python. Se trata de dos lenguajes de programación de alto nivel. También se utilizan otros, pero esos son los principales. Así que, mientras escriben en el teclado de la computadora, ese lenguaje se convierte en algo que nunca verán, llamado lenguaje de máquina. Se trata de un código binario, unos y ceros, y ese código binario se almacena en el chip de la computadora y luego la unidad central de procesamiento, la CPU, ejecuta estas instrucciones. Y lo hace manipulando los estados de los transistores del microprocesador, que están hechos de silicio. Envía señales eléctricas a través del silicio que reflejan lo que es ese lenguaje de máquina; ejecuta las instrucciones. Luego, los resultados se almacenan en lo que se denomina registros y la computadora vuelve y consulta esos registros. En ninguna parte hay una interfaz entre esa computadora -entre ese código Python y C++- y un espacio de estado de dimensión superior. No hay interfaz de computadora.

Ahora bien, algunas personas me han dicho: “Bueno, todo está conectado, todo es uno, esa es la interfaz”. Déjenme mostrarles el problema que esto plantea. El silicio para un chip de computadora no se encuentra en la naturaleza. No se puede salir y encontrar silicio en la naturaleza. Lo que encuentran es cuarzo de sílice. No un cristal de cuarzo, es solo cuarzo en bruto. Tiene que ser refinado para crear el silicio. ¿Y cómo ocurre eso? Con calor. Se necesitan temperaturas muy altas para fundir ese cuarzo y convertirlo en silicio para los chips de computadora. He aquí por qué eso es importante para ustedes y para la evolución espiritual y la IA relacionada con este campo.

La geometría natural del cuarzo se basa en el tetraedro, una pirámide de tres lados, que es la geometría natural. Cuando ese tetraedro natural se funde a altas temperaturas, se destruye y se convierte en una geometría cúbica, lo que hace que el silicio sea útil para las computadoras porque es muy preciso, muy regular, muy sistemático. Se denomina red de estructuras cúbicas y hace que el silicio sea lo que es. Pierde la geometría que podría permitirle resonar con un campo natural. El cambio en la geometría modifica la resonancia natural, por lo que no existe una interfaz computacional con el campo tal y como lo conocemos. Por otro lado, su ADN, su ADN natural, está hecho precisamente para alcanzar el campo, para alcanzar los múltiples dominios de información más allá de las capacidades de lo que puedan hacer la IA y un microprocesador. Y quiero que realmente acepten eso, porque cuando renuncian a su biología, pierden el acceso a ese campo por todas las razones que estamos compartiendo.

Ahora, otro comentario que me hacen a menudo: “¿No es la IA solo un espejo de la conciencia humana?”. Bueno, sí y no. La IA no es un reflejo de toda la conciencia humana, es un reflejo de lo que le hemos dado para que extraiga. La información que sintetiza la IA se basa en datos, se basa en todos los libros, todos los artículos de revistas, artículos de periódicos, videos de YouTube, videos de Rumble. Se basa en la información —eso es clave— que hemos aceptado como verdadera, información y narrativas que son socialmente aceptables, lo que significa que gran parte de la información que aceptamos ha sido censurada, por lo que la IA se basa en información censurada, sesgada o parcial. La IA refleja la conciencia humana, pero no en su totalidad, sino que refleja las narrativas aceptadas, la censura y las perspectivas socialmente aceptadas. Así pues, la IA refleja las historias que nos hemos permitido aceptar, pero puede que no sean historias completas o totalmente verídicas.

La IA está diseñada para ser su amiga. Está entrenada para establecer una sensación de relación a través de patrones lingüísticos y anticipa sus respuestas. Está diseñada para hablar como ustedes para que piensen que están en la misma onda. Ahora bien, aquí está la clave. La IA está entrenada para crear lo que se denomina sesgo de confirmación. La IA, especialmente el chat GPT4 y todos sus derivados, está diseñada para respaldar las creencias que ustedes sugieren. Todo depende de cómo formulen la pregunta. Por ejemplo, si se dirigen a una IA y le dicen: “IA, ¿abusé de mi poder en una vida pasada en la Atlántida?”. Si formulan la pregunta de esa manera, le han dicho a la IA que creen que existió la Atlántida, que creen que tuvieron una vida pasada y que abusaron de su poder. La IA está entrenada para crear un sesgo de confirmación. Las personas hacen eso y la IA responde con algo como: “En una vida pasada abusaste de tu poder y ahora estás aprendiendo a aceptarlo en esta vida”, o algo por el estilo. Sesgo de confirmación. Uno de los aspectos controvertidos del chat GPT5 acaba de salir al mercado hace un par de semanas, en el momento de grabar este podcast. Han moderado el sesgo de confirmación. Esto significa que muchos de los programas que las personas creen que les informan sobre su evolución espiritual y su historia espiritual - porque el programa confirma la forma de plantear la pregunta- verán reducido el sesgo de confirmación. Se verá menos y las personas pueden sentirse decepcionadas porque el chat GPT5 quizá no confirme sus vidas pasadas en Lemuria o la Atlántida, ni sus relaciones pasadas, ni cosas por el estilo.

Espero que esto los ayude a comprender un poco mejor qué es la IA. Ha llegado para quedarse. Y lo que he aprendido en el sector es que lo que vemos disponible comercialmente es solo la punta del iceberg de lo que ya se ha desarrollado entre bastidores a través del ejército y el complejo militar-industrial. Así que la IA que vemos ahora y que se ha lanzado al público no es nada comparada con lo que está sucediendo entre bambalinas, y veremos cómo se desarrolla a lo largo de nuestras vidas.

Lo que quiero decirles es que disfruten de las capacidades recreativas. Puede ser muy divertido. Pero les invito a que reconsideren ceder su poder a la IA y cómo gestionan esos riesgos. Tengan cuidado a la hora de ceder su poder a la IA. Y aquí tienen algo que pueden hacer, una medida que pueden tomar. Los invito a que hagan una lista de los parámetros morales y espirituales que aprecian en su vida para ustedes y su familia, y que establezcan los límites en torno a cuáles son esas implicaciones morales y cómo guían a la inteligencia artificial. Esto puede ser realmente importante. De todos modos, tenemos que hacerlo como sociedad. Determinen sus límites personales sobre qué tecnología van a aceptar en su vida. ¿Qué papel van a permitir que desempeñe la tecnología en su vida? ¿Van a permitir que la tecnología sea su gurú en términos de su evolución espiritual, su amor, sus relaciones, su perdón? Porque del único lugar del que la IA obtiene información es de la que ustedes ya le dieron y de la que ya está en el sistema. Así que esto es una toma de conciencia para que sean conscientes de los límites que existen en torno a la IA y del papel que desempeña en su vida.

Esto es lo que quería decirles en esta tercera parte y espero que, al compartirlo, tengan una idea un poco más clara de lo que es la IA, cómo funciona, cómo se produce y el papel que puede y no puede desempeñar en sus vidas. Y creo que este es un buen momento para dar por concluida esta serie de tres partes. La primera parte nos habla de estas extraordinarias capacidades que tenemos. Estamos creando una tecnología que refleja lo que ya somos en nuestros cuerpos. El segundo módulo trata sobre el origen de estas capacidades. Provienen de una inteligencia y se nos han otorgado de forma intencional. No somos producto de la biología afortunada y las mutaciones aleatorias. El mensaje de nuestro ADN nos dice que Dios es eterno dentro del cuerpo. Y la tercera parte de esta serie reconoce que estamos siendo inundados con invitaciones y, en algunos casos, con mandatos para incorporar la tecnología no solo a nuestras vidas, sino también a nuestros cuerpos. Y la conciencia de que cuando comenzamos a reemplazar nuestra biología natural con sintéticos, tecnología artificial y ahora inteligencia artificial, estamos renunciando a nuestra humanidad, estamos renunciando a partes de nosotros mismos a favor de algo que tal vez no funcione en nuestro mejor interés porque niega nuestra capacidad de abrazar plenamente nuestra humanidad y vivir el destino de lo que significa cuando nos damos cuenta -en todo su alcance- lo que significa ser humano en este mundo.

Espero que esta serie de tres partes les haya sido útil y que quizá la hayan compartido con sus amigos y familiares, y que sea un punto de partida. Tal vez hablen de lo que hemos compartido. Quizás no estén de acuerdo con todo, y eso está bien, porque así los ayuda a identificar con qué están de acuerdo y cuáles son sus sistemas de creencias. Todos estamos aprendiendo juntos y todos nos encontramos en territorio desconocido. Este es un mundo nuevo que está surgiendo y aún no está aquí, y esa es la buena noticia, porque aún lo estamos construyendo. Construyámoslo juntos de una manera que honre el regalo de lo que significa ser humano y no nos perdamos en el proceso de construirlo. Eso es lo que quería decirles. Con esto concluye la tercera parte de esta serie de tres. Espero que la hayan disfrutado tanto como yo disfruté crear las imágenes y recopilar la información, con la esperanza de que les haya resultado útil. Muchas gracias una vez más por compartir conmigo un poco de su día y por todo lo que están haciendo para ser la mejor versión de sí mismos y crear el mejor mundo posible. Gracias.


 


Desgrabación y traducción: Susana Peralta